miércoles, 11 de noviembre de 2015

EL MAR...


EL MAR

Esmeralda es prisionera de su pasado. No es capaz de vivir el presente dignamente, y es que su cabeza siempre está dando vueltas a todo, tenga o no tenga solución...
Ella llora a gritos pero en silencio... ella también rie, y mucho pero siempre la pesan mucho más los malos momentos... las humillaciones.. los insultos de antaño...
Ahora nadie la falta el respeto... solo ella misma, pero a pesar que desea olvidar... no puede, porque cuando más quiere convencerse de que el pasado ya pasó y que no regresará, más lo recuerda... más la atormenta...
Es por eso que todos los dias después de salir de su trabajo, coge el coche y toma la carretera a la playa más cercana, que está a quince minutos de su ciudad... 
Alli se sienta frente al mar inmenso y se queda mirando el horizonte, allá donde el mar  y el cielo se unen en amoroso abrazo...
Es entonces cuando su alma se llena de paz... se serena... al ver esa inmensidad tan maravillosa, se siente tan pequeña que los malos recuerdos desaparecen... se queda con su mente en blanco y no recuerda nada más...
Alli sentada frente al mar, pasa infinidad de horas, hasta que la noche la rodea con su oscuro manto...
Entonces vuelve al coche... conduce hacia casa... se prepara la cena y se sienta ante el televisor a ver alguna pelicula...
Después hacia las doce de la noche se acuesta después de tomarse sus pastillas para dormir y se queda dormida, soñando con mundos fantásticos donde desea morar...
Pero...
al amanecer suena el despertador... y se termina la magia...
Regreso al trabajo... y a poner en marcha la maquina que tiene en su mente... Y sigue sufriendo... y sigue llorando... y sigue riendo... 
Y ve la vida pasar... deseando que todo termine pronto...
Mientras tanto la queda el mar....

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