sábado, 26 de diciembre de 2015

Y RESUCITARÉ EN UN POEMA


Y RESUCITARÉ EN UN POEMA

Y un dia moriré
y resucitaré en un poema...
Un poema que traerá la esperanza,
la comprensión...
el amor y la piedad...
un poema que sea pasión...
que alegre el alma de quien lo pueda leer...
un poema que te llegará al alma
y que hará que tus momentos más tristes
sean eternamente olvidados...
Seré el poema de la esperanza...
de la compasión...
un poema que llevará dentro de si,
la carcajada de un niño feliz...
y la alegria de su amada madre....
Y un dia moriré
y resucitaré en un poema inmortal...
entonces me amarás sin medidas...
me amarás mientras vivas... y más allá...
Y al final de los tiempos ese poema seguirá vivo...
porque seguirá siendo inmortal...
porque el amor...
no muere...

martes, 22 de diciembre de 2015

LA CASONA DE LA ABUELA. (RELATO COMPLETO)

LA CASONA DE LA ABUELA
CAPITULO 1
Llegan las Navidades y Esmeralda siente mucha morriña. Recuerda las Navidades cuando ella era pequeña con su abuelita y la gran familia que habia entonces. Luego, pasando el tiempo, la mayoria se fueron marchando a ese otro mundo... esa otra casa... la verdadera... la que nos espera a todos después de nuestro paso por la tierra.
Esmeralda está de vacaciones, y ha decidido marcharse al pueblo a la vieja casona de sus abuelos... aquella donde ella vivió los mejores años de su vida... su infancia, sobre todo en la compañia de su abuelita.
Ha hecho las maletas, ha cerrado su pequeño apartamento en la ciudad, y toma el coche rumbo al pueblo de su niñez... a esa casona donde pasó momentos maravillosos con su abuela.
Las tres horas de trayecto se la hicieron eternas, pero al final ha llegado a ese lugar mágico casi perdido en el bosque; una casona rodeada de hayas, robles y un monton de árboles, que ahora están todos sin hojas.
La entrada de la casa es un gran patio que ahora mismo está lleno de hojas... Esmeralda lo mira feliz. El suelo es un gran manto de hojas de colores ocres, amarillos y marrones.  A Esmeralda se la agolpan los recuerdos que pasó corriendo por ese patio y por el bosque maravilloso que rodea la casa...
No hay ni veinte metros hasta el rio... que entona su canción sin parar...
Esmeralda se sienta en una gran piedra que siempre sirvió de asiento para contemplar el agua clara que no deja de correr, en un largo camino hacia el inmenso mar.
Esmeralda imagina ese trayecto hacia el mar como algo maravilloso... lugares de ensueño... montes... prados... pequeños pueblos etc... El rio tiene suerte de poder contemplar tanta belleza en su camino...
Son las tres de la tarde y Esmeralda aún no ha entrado en la casa...
Decide entrar al fin. Saca sus llaves del bolso, toma la maleta y se dirige hacia la puerta..
Es una gran puerta antigua, y las llaves son enormes. Ella nunca quiso cambiar la puerta ni la cerradura, porque sabe que esa puerta centenaria tiene mucho misterio y muchos secretos guardados dentro de si, y Esmeralda adora todo aquello que sea antiguo y rústico.
Abre la puerta y en la entrada un gran banco de madera antiguo y una gran mesa de madera de roble...
¡Que recuerdos la vienen a la memoria!... Alli, sentada, a las horas de comer con la gran puerta abierta, en verano, desayunando, comiendo, cenando a la luz de las estrellas, al calor del sol, con su amada abuelita... 
Esmeralda cierra la puerta a sus espaldas, y se introduce dentro de la casa.
Es una casona del siglo XVIII, y con muy poca restauración... Solamente los tejados, las ventanas, los balcones están restaurados.. Lo demás, muebles... cuadros... etc, todo se conserva casi igual que hace decenas de años...
Hace muchisimo frio, con lo cual, Esmeralda se dirige al desván para poder encender la electricidad..  
Inmediatamente enciende la calefacción de toda la casa. Necesita calentarla entera porque tiene muchisimas cosas que hacer en la casa...
¡Tiene tantas cosas que rememorar!
Sabe que pasará sola las Navidades, pero no la importa. La gusta la soledad. Además se ha traido comida para pasar tres semanas intensas en la casa... Antes de partir para el pueblo, fué al hipermercado y compró fruta, verduras, leche, carne y pescado... También se compró varias tabletas de turrón de chocolate... El chocolate es su perdición y no está dispuesta a pasar sin ello ni un dia. No la importa si engorda o no. Ella es feliz con su cuerpo... No es una modelo pero tampoco está demasiado gorda... Su cara no es bella pero tampoco es fea... Ella se siente del montón, y sabe que si algún dia encuentra a alguien que la ame, la amará como ella es... No la preocupa su fisico para nada...
Esmeralda sube a su antigua habitación y saca la ropa de las maletas y lo coloca todo en al gran armario del siglo XIX que tanto la gusta... Tiene un espejo enorme... Esmeralda se mira atentamente y ve como su triste rostro se ilumina por estar en ese lugar tan mágico para ella. La encantaria vivir aqui, pero el trabajo se lo impide... Pero ahora piensa que después de tanto tiempo sin ir a la gran casa de su abuela, es hora de regresar cada vez que tenga vacaciones... 
Si... está dispuesta a volver en Semana Santa... en verano... todo el verano... Será maravilloso estar todo el verano aqui, y poder cuidar del jardin y de disfrutar de horas y horas contemplando el rio...
Está decidida... A partir de ahora, no volverá a dejar sola la casa nunca más... Además ella siente que su abuela está aqui... en este lugar... y ella se siente segura sabiendo que no está sola... 
Esmeralda siente hambre, asique decide ponerse cómoda y se cambia de ropa. Se pone un pantalón pitillo y un jersey de lana gruesa, y decide bajar a la cocina a hacerse algo de comer...
Más tarde inspeccionará la casa...
................................................................................................................................................
CAPITULO 2
Son ya las siete de la tarde; ha anochecido. El bosque está oscuro.. Sólo se siente el sonido del viento, que sopla fuerte. Esmeralda ha recorrido toda la casa desde arriba abajo... 
Al entrar en la habitación de su abuela, se ha dado cuenta de cuanto tiempo ha estado sola la casa. El polvo está por todas partes. Hay una gruesa capa, y Esmeralda baja a la cocina a buscar balletas y spray para limpiar.
Vuelve a la habitación y se dispone a limpiarlo todo. Comienza por levantar las mantas y sábanas de la cama, que están sucias y viejas ya... Las recoge y las pone en la puerta para después bajar a la cocina y poner la lavadora. Es ropa de cama muy antigua pero es tan hermosa que a pesar de estar muy estropeada por el tiempo, Esmeralda quiere conservarla, y en cuanto la tenga limpia y seca , se dispondrá a coser y arreglar todo lo que está estropeado. Ella cree que quedará todo superbonito cuando esté limpio y arreglado.
Abre el armario y saca sábanas y una colcha limpia. Están todas envueltas en plastico con bolas de alcanfor. El olor es muy fuerte pero Esmeralda coloca sabanas, mantas y colchas limpias en la cama, que queda maravillosamente hermosa y hecha a conciencia. Mañana será otro dia y ventilará la habitación y la aromatizará con velas.
Cuando termina de hacer la cama de su abuela, se dispone a limpiar el polvo de los muebles y la puerta.
Encima de la grán cómoda con siete grandes cajones que hay frente a la cama, hay un candelabro de bronce. Esmeralda abre uno de los cajones y saca una caja con velas blancas. Las coloca en el candelabro... siete velas y las enciende. 
El fuego de las velas se refleja en el espejo, y Esmeralda se queda hipnotizada mirando su reflejo. El fuego de las velas baila de un lado a otro, como si alguien estuviera soplándolas intentando a pagarlas, pero cada vez ardian con más fuerza.
Esmeralda seguia mirando el espejo y al tiempo que veia el reflejo de las velas, veia también su propio reflejo. Se la vinieron muchos recuerdos a la memoria, como cuando su abuelita la sentaba delante de aquel espejo y la peinaba su largo pelo para después hacerla dos trenzas. 
Esmeralda se sienta delante del espejo y cierra los ojos. Siente como alguien detrás de ella la acaricia el pelo, la suelta la coleta y comienza a peinar su larga melena.
Está pletórica y feliz. Abre los ojos y ve a su abuela a traves del espejo, tras ella, peinandola y acariciandola el cabello... 
La miraba con autentico amor.... Esmeralda entendia todas y cada una de las palabras que nacian del espiritu de su abuela. Eran todo palabras amorosas que la llenaban de felicidad, que abrian su corazón como si de una rosa se tratase.
"¡ Abre el tercer cajón!" ¡Abre el tercer cajón! Abre el tercer cajón!... Esas palabras martilleaban en su mente. Era su abuela la que se lo decia.
Esmeralda buscó las llaves de los cajones, que estaban colgadas al lado del espejo. Introdujo la llave en el cajón pero fué incapaz de abrirle. 
.................................................................................................................................................
CAPITULO 3
Mientras intentaba abrir el cajón, escuchó el timbre de la puerta. Se extrañó, ya que no esperaba a nadie.
Bajó las escaleras y abrió la puerta. Se quedó helada cuando vió quien llamaba a su puerta. Hacia más de cinco años que no veia a Marco, su amigo de la infancia, y ahora estaba alli, llamando a su puerta.
- Hola Esme!! Como estás?
- Bi- bien Marco... No te esperaba. Pensaba que estabas en Londres.
- Si... bueno... regresé hace un mes, cuando mi madre enfermó, y he estado cuidandola hasta la semana pasada que falleció...
- Oh, Marco, lo siento muchisimo. No sabia nada. Pero pasa por favor, no te quedes en la puerta.
Marco y Esmeralda entraron y se dirigieron al salón.
- ¿Quieres tomar algo Marco? ¿ un refresco o un café?
- Café por favor.
- Ahora mismo pongo la cafetera, pero dime, ¿ que tal por Londres?.. ¿sigues en el trabajo?
- No; lo he dejado. Durante estos cinco años he ahorrado un poco de dinero, y con lo que me ha dejado mi madre, contando la casa, tengo para poder vivir aunque sea humildemente. No gasto mucho dinero yo. Además siempre quise vivir aqui. Nunca me olvidé de este lugar tan maravilloso que nos vió nacer.
- Oh, Marco; a mi también me encantaria quedarme a vivir aqui, pero el trabajo me lo impide. No puedo dejarlo, ya que de él depende el que yo pueda mantener esta casa y pagar el alquiler del pequeño apartamento donde vivo. Seria maravilloso vivir en el lugar donde fuimos tan felices.
- Quizás algún dia puedas volver Esme. Este lugar es una maravilla. Yo tengo una gran suerte de poder vivir aqui.
- Bueno Esmeralda; te preguntarás como es que he venido a verte, si ni siquiera sabia que estabas aqui. Cada atardecer, vengo hasta el rio, como haciamos tu y yo cuando eramos pequeños, para escuchar su sonido y ver las estrellas. Hoy está nublado y no se ven, pero mi visita al rio no falla casi nunca. Al pasar frente a tu casa, vi luz, e imaginé que estarias aqui.
- Gracias Marco. Me alegra infinitamente que estés aqui. Pensaba pasar las Navidades sola, pero si quieres las podemos pasar juntos. Te invito a que vengas a cenar en Nochebuena y a comer en Navidad. Es más, te invito a que vengas cada dia.
- Me encantará. Cocinaremos juntos. Yo te ayudaré y recordaremos viejos tiempos Esme.
- Pues nada, lo dicho, como en los viejos tiempos, aunque nos falten nuestros pilares... tu abuelita y mi madre...
-Si Marco... pero tenemos que acostumbrarnos a su ausencia...
De repente, se escucharon varios disparos. Esmeralda se asustó y le dijo a Marco:
- ¿Que serán esos disparos?
- Lo siento Esme. Sé que te va a doler lo que te voy a contar, pero es que hay una batida de lobos. La semana pasada los lobos atacaron a un rebaño de ovejas y mataron a doce. Los ganaderos están muy enfadados, y el alcalde del pueblo ha preparado la batida para esta noche. Siento mucho que te enteres, ya que sé cuanto amas a los lobos...
-Pero... ¿Por qué?... Los lobos no suelen atacar asi a los rebaños... Además, ¿porqué no utilizan a los mastines para proteger a las ovejas?
- Ya sabes Esme... los mastines comen demasiado y estos no quieren gastar dinero para mantenerlos.
- Pero, si ganarán más que perderán... Además, el lobo es necesario para el ecosistema, y si ataca a las ovejas es porque no tiene caza, ya que los cazadores se llevan todo. No puedo creer que vayan a matar a mis queridos lobos.  Marco... y nuestro viejo Pol?.. Espero que no le hagan daño.
- El viejo Pol ha tenido camada este verano. Tiene cuatro cachorros preciosos. Espero poder subir contigo a verlos. Pol siempre nos recibia cuando subiamos al bosque y nos dejaba acariciarlo a él y a toda su manada. Pol es un viejo lobo maravilloso.
-Espero que sepa esconderse. Marco, mañana subimos a visitarlos.
- Muy bien Esme... mañana lo volveremos a ver...
Los disparos sonaban una y otra vez. Esmeralda estaba asustadisima. La dolian en el alma sus lobos, a los que amaba por encima de todo. Pensando en ellos, se olvidó de que su abuela la habia señalado que abriese aquel misterioso cajón...
....................................................................................................................................................
CAPITULO 4
Eran más de las dos de la madrugada cuando Marco decidió marcharse a casa. Esmeralda le dijo que se quedase a dormir, porque era ya demasiado tarde y no queria preocuparse por él.
Asique le preparó su habitación mientras ella dormia en la de su abuela.
Esmeralda tuvo un montón de pesadillas con sus lobos. Soñaba que el viejo Pol era abatido por los pastores y se despertó varias veces durante la noche.
A las ocho de la mañana estaba desayunando. Marco aún dormia, y Esmeralda salió a dar un paseo hacia el rio.
Escuchó voces en el camino, y se desvió para ver que ocurria.
Esmeralda se horrorizó cuando vió en el camino a dos de los pastores que estaban cargando a varios lobos muertos en una camioneta. Se acercó y se horrorizó al ver al viejo Pol. Comenzó a gritar. Marco, que ya estaba levantado, salió corriendo al escuchar a Esmeralda. Cuando llegó donde ella estaba, supo lo que habia pasado. El viejo Pol y tres de sus cachorros yacian muertos en el suelo. Esmeralda se abrazó a Marco sin parar de llorar.
- No puede ser Marco... Nuestro viejo Pol... nuestro amigo del alma... lo han asesinado... ¿Por qué? ¿Porqué?... ¡Lo siento tanto!..
- Si, Esme y tres de sus cachorros también han caido... y su pareja... Es muy triste, pero nada podemos hacer contra esto. La ley lo protege..
- ¡Miserables! ¡Estareis orgullosos!
Los pastores no la hicieron caso, y después de cargar a todos los lobos en el camión, se alejaron de alli. 
Esmeralda se quedó abrazada a Marco... llorando sin consuelo... Era horroroso... su viejo Pol... muerto... su amigo del alma desde que era una niña... Su Pol, que confiaba en ella y en Marco... sólo en ellos dos...
Era como un dulce perrito... jamás habia atacado a nadie, excepto cuando cazaba para comer. Ahora no habia caza en el bosque, porque los cazadores lo abarcaban todo, y los lobos se veian obligados a atacar a las ovejas, o a las vacas que pastaban en los campos del pueblo... pero no era culpa de ellos..
Si hubiese habido caza, nada de esto hubiera pasado... si los pastores tuviesen mastines, los lobos buscarian por otros lados...
El dolor era inmenso para Esmeralda y para Marco, que recordaban los momentos pasados en compañia de los lobos en su bosque mágico...
Esmeralda se pasó todo el dia acostada en el sofá. No tenia ganas de nada. Marco preparó comida para los dos pero Esme no quiso comer nada.
Sobre las diez de la noche, Esmeralda decidió acostarse, y Marco se quedó a dormir porque no queria dejarla sola.
Marco estaba en el salón viendo la televisión, cuando escuchó fuera un ruido, parecido al gemido de un perro. Salió y en el patio,  tirado en el suelo estaba uno de los cachorros de Pol. El que faltaba... estaba herido. Pol lo tomó en brazos y lo introdujo en la casa.
Sin duda era el cachorro de Pol. Tenia la misma mancha blanca en el ojo izquierdo y era del mismo color que Pol.  Estaba sangrando por el lomo y tenia heridas en una pata. Le miró la herida del lomo y respiró tranquilo al ver que no era tan grave como parecia. Una bala le habia rozado la piel pero no se la habia atravesado.
Esmeralda escuchó los quejidos del joven lobo y se levantó de la cama, a ver que ocurria.
- ¿Que ocurre Marco? 
- Esme!!... Es el cachorro de Pol, el que faltaba. Está herido.
-¿Herido? Dios mio, ¿Como está? ¿Está grave? ¿Vivira?
- Tranquila, está bien... se curará. Sus heridas no son graves, son superficiales y en unos dias estará perfecto. Ahora sólo necesita descansar. Le he limpiado y curado las heridas y como ves, está descansando bajo una manta. Ve a dormir, y mañana veremos como amanece.
- Pero Marco, ¿tendrá hambre?. Tengo carne fresca y congelada en la nevera. Podemos darle algo de comer.
-Ahora no Esme. Está muy cansado y aterido de frio... Solo quiere descansar. Mañana le daremos comida y agua. No te preocupes, ve a la cama, que yo me quedo con él.

................................................................................................................................................
CAPITULO 5

La noche fué muy dura para Esmeralda. Las pesadillas no la dejaban dormir tranquila. La perdida del viejo Pol, al que adoraba, la habia destrozado. Pero por otro lado, estaba feliz porque uno de sus cachorros se habia salvado, y no iba a permitir que le ocurriese nunca nada malo. 
Al amanecer, se levantó y bajó deprisa al salón para ver como estaba el pequeño lobo. Con alegria vió como Marco le daba de comer. El cachorro comia con ganas. Eso significaba que estaba mejor.
-Buenos dias Marco!!
-¡Buenos dias Esme!
- ¿Como está nuestro pequeño invitado?
- Mucho mejor. Ya come bien, y camina con un poco de dificultad, pero está contento. En dos  o tres dias estará muchisimo mejor. 
- Me alegro muchisimo Marco. No sé que hubiera hecho sin ti.
- Yo también me alegro de estar aqui contigo.
Marco sonrió y a Esmeralda la estremeció esa sonrisa. Marco es un hombre guapisimo. Cuando eran adolescentes se hicieron medio novios pero cuando Esmeralda se fué a estudiar a la ciudad, se fueron enfriando las relaciones; y ya no tuvieron casi relación. Con el paso de los años, Marco también se marchó a Londres a trabajar, y la ultima vez que se vieron fué justo hace cinco años cuando falleció la abuela de Esmeralda. Desde entonces nada. Esmeralda notó que sentia algo especial por Marco, pero no dijo nada... sólo sonrió.
Marco tambien añoraba a Esmeralda. Él estaba enamorado de ella desde que eran niños, y corrian y jugaban por el bosque, o se quedaban durante horas sentados a la orilla del rio, viendo el agua correr. La verdad es que tener a Esmeralda cerca le hacia muy feliz.
Sabia que ella se marcharia despues de las Navidades, pero aún quedaban varios dias. Faltaban cuatro dias para la nochebuena y estaba muy ilusionado porque la iba a pasar con Esme. Para él eso era superimportante. Cuando iba camino al rio, y vió la luz de la casona encendida, le dió un vuelco el corazón y fué raudo a saludarla.
- Marco, ¿ preparo el desayuno para los dos?
- Si, claro, venga yo te ayudo. Y después podemos dar un paseo por el bosque. ¿Te apetece?.
-Pues claro que si. Me encantará recordar viejos tiempos. Espero que no nos mojemos. Está muy nublado.
- Tranquila, no lloverá.
Después del desayuno, salieron a pasear. Dejaron al pequeño cachorro de Pol en el salón tapado con una manta. Estaba dormido y muy tranquilo. Era un animal muy cariñoso. Era como un perrito que solo queria amor.
Marco y Esmeralda subieron hasta la cima de la montaña, atravesando el bosque, como antaño hacian de niños. Subieron hasta la vieja cabaña abandonada donde tantas horas y horas habian jugado juntos.
De repente, el cielo se puso negro y comenzó a llover a cántaros. Tuvieron que entrar en la cabaña pero ya estaban calados de agua.
Entraron riendose a carcajadas y con la ropa calada. 
Dentro, al lado de la chimenea habia un monton de pequeños troncos, y la encendieron para entrar en calor. Se quitaron la ropa y la pusieron a secar cerca del fuego.
Cuando ambos se vieron desprovistos de la ropa, se sonrojaron y miraron hacia otro lado. Luego, empezaron a reirse a carcajadas otra vez. No sabian si era por la verguenza de verse asi o por haberse entretenido tanto en el bosque cuando ya se veia venir que lloveria.
Sentados al lado de la chimenea, escuchaban caer el agua con fuerza. Parecia un diluvio. No tenia pintas de parar, y ya era hora de comer. Tenian hambre pero no habian llevado nada de comida. Solamente unas chocolatinas que Marco llevaba siempre en el bolsillo, asique eso fué lo que comieron, y siguieron esperando a que la tormenta parase pero no tenia pinta de parar.
Y poco a poco se fué haciendo de noche. La ropa estaba seca ya pero la noche era tan oscura que no se atrevieron a bajar a casa, por miedo a perderse. No se veia nada. Decidieron pasar la noche en la cabaña, y se acostaron al lado de la chimenea.
Muy juntos para no sentir el frio. Marco abrazó a Esme y la atrajo hacia su cuerpo. Ella se sintió feliz en brazos de Marco. Sentia mariposas en el estómago; Ahora se daba cuenta... le amaba, nunca dejó de amarle y le rodeó el cuello con sus brazos.
Marco sentia deseos de besarla, y cuando ella rodeó su cuello, él la besó; al principio con un pequeño y timido beso, al que ella reaccionó devolviendoselo. 
Sin darse cuenta estaban desnudos de nuevo. Esta vez haciendo el amor en el suelo, frente a la chimenea. No sentian frio... sólo sentian amor, el uno por el otro.
El antiguo amor no habia muerto; habia renacido con fuerza de nuevo, después de tantos años y ahora no podia separarlos. Marco se aterró pensando en la marcha de Esmeralda a la ciudad, a su trabajo. Ella tenia que trabajar, porque necesitaba mantener la casa de la abuela. Y Marco lo sabia. 
Cuando terminaron de hacer el amor, se quedaron quietos, abrazados, exaustos y felices. Esmeralda fué la primera que habló:
- Marco, cuanto tiempo hemos perdido. Hoy cuando me levanté y te vi con el cachorro de Pol, sentí que mi amor brotaba de nuevo en el corazón. Te quiero Marco... te amo..
- Yo también te amo Esme, pero la diferencia es que nunca dejé de amarte. La vida nos separó pero jamás te olvidé. Anteayer cuando vi luz en la casa, me sentí el hombre más feliz del mundo porque sabia que iba a verte, pero lo que más me duele es que cuando terminen las fiestas te irás de nuevo y yo me quedaré aqui, solo, esperando de nuevo a que vuelvas en vacaciones.
- Si... tendré que irme, pero algo se nos ocurrirá para poder estar juntos todo el tiempo que podamos. Los fines de semana vendré. Ojalá pudiera quedarme a vivir aqui.. es mi sueño, pero no puedo, y eso me entristece, pero me entristece más el no poder estar contigo todo el tiempo...
- Esme... cariño.. lo superaremos... Tenemos que superarlo. Quizas si me pongo a trabajar en el bar del pueblo, podriamos conseguir que te vinieras.
- Marco, no... No quiero que seas tú el sacrificado. No podria vivir tranquila sabiendo que te estás matando por mi. No lo consentiré... De momento vendré los fines de semana, e intentaré ahorrar cuanto más pueda. Ahora vamos a aprovechar estas tres semanas juntos. No pensemos en mi marcha.
- Está bien Esme. Aprovechemos el tiempo que nos queda.
Despertaron al amanecer, abrazados, y más felices que nunca. Eran dos seres que habian sufrido demasiado, y ahora se habian vuelto a reencontrar. Tenian derecho a ser felices y harian lo imposible por lograrlo.
Se levantaron, apagaron el fuego, y cogidos de la mano, caminaron hacia casa. Hacia un sol esplendido, y en sus corazones también lucía el sol despues de mucho tiempo.
No dijeron nada... se entendian con la mirada... 
Llegaron a casa y al entrar, vieron al pequeño cachorro tumbado en el mismo lugar donde lo habian dejado. Cuando les vió, dió un brinco y se levantó; fué hacia ellos y se dejó querer.
Marco sacó un pollo de la nevera, lo troceó y se lo dió al pequeño cachorro, que lo devoró con ansia. Estaba mucho mejor.
- Marco, tenemos que ir a comprar más carne para el cachorro. Por cierto tenemos que ponerle un nombre. Lo llamaremos Jack; ¿que te parece?
- Jack, me encanta el nombre, el joven Jack, hijo del viejo Pol. Un nombre digno para este ser especial.
- Esme, yo iré a comprar carne para Jack, y también algo para nosotros. La comida que trajiste para ti, no es suficiente para ambos. Voy a casa, cojo el coche y bajo a la ciudad a comprar. Tú mientras quedate con Jack.
- Está bien Marco.
Y se despidieron con un beso apasionado.
- No tardes amor que te echo de menos.
- Pues imaginate yo a ti. No tardaré. Hasta luego.
Esmeralda estaba feliz como nunca lo habia estado. Habia encontrado de nuevo a su primer amor, y resulta que él no habia dejado de amarla, y ahora se daba cuenta de que ella tampoco lo habia dejado de amar a él.
Se tumbó al lado de Jack, y lo acarició. El joven lobo se dejaba querer y la lamia la cara, las manos, el cuello. Él sabia que Esme y Marco eran amigos. El sabia que el viejo Pol, su padre, era un gran amigo de ellos. Él tenia un sexto sentido que le hacia saber quien le amaba, y se sentia amado por Esme y por Marco. Sabia que algun dia se tendria que ir a vivir al bosque, y buscar una pareja pero ahora estaba herido, y ellos le cuidaban. El también los cuidaria siempre.
......................................................................................................................................................
CAPITULO 6

Las Navidades pasaron. Fueron tan felices que ahora les dolia tener que separarse. Faltaban dos dias para el dia que Esmeralda tenia que partir a la ciudad. Aprovechaban el tiempo a tope, y cada dia se amaban más y más.
Esmeralda estaba preparando las maletas. Marco la tomó por la espalda y la besó el cuello. Ella se dió la vuelta y lo abrazó llorando.
Marco también lloró... ambos lo hicieron. No supieron cuanto tiempo estuvieron asi...
Estaban destrozados por tener que separse, a pesar de que al próximo fin de semana volverian a verse.
Marco se separó de Esmeralda y bajó al salon a ver como estaba el cachorro. Esmeralda se quedó mirándose al espejo, y recordó a su abuelita. No habia tenido tiempo de recordarla y hablar con ella durante todos estos dias, ya que todo su tiempo lo dedicó a Marco y el amor que le profesaba. 
De repente recordó el dia que vió a su abuela a través del espejo... aquella visión... aquel mensaje de que abriese el cajón. Recordó que aquel dia no pudo abrirlo, y en ese momento llegó Marco y olvidó completamente aquel mensaje.
Tomó de nuevo la llave... la introdujo en la cerradura del cajón, pero no pudo abrirlo. Llamó a Marco para que la ayudase.
Marco tomó la llave, y al cabo de un buén rato de intentarlo, al fin abrió el cajón.
Habia un montón de carpetas con documentos. Las sacaron todas. En una de ellas estaba el nombre de Esmeralda en letras grandes. Esmeralda la abrió y comenzó a sacar papeles. No entendia nada.
Marco tomó los documentos y después de un rato de leer, se quedó blanco.
-¿Que ocurre Marco?
- Esmeralda, esto es maravilloso cariño!
Marco tomó a Esmeralda en brazos y comenzó besarla y abrazarla con una cara de felicidad que ella no entendia.
- ¿Recuerdas que hablábamos de que si pudieras dejar de trabajar, podrias vivir aqui para siempre?
- Claro, no hay nada que me gustaria más.
- Pues ya puedes hacerlo. No vas a tener que volver a trabajar nunca más. Tu abuela te ha dejado muchisimo dinero en bolsa.
- ¿Pero... como puede ser?
- Mira, aqui tienes todos los documentos a nombre tuyo y de tus hermanos, Esteban y Marga. Como ellos ya no están entre nosotros, todo esto es tuyo. Solo tienes que buscar un abogado que te lo arregle todo.
- Pero... estás seguro?
-Claro.. eso dice aqui.
- Pero la abuela murió hace cinco años ya, y yo no sabia nada de esto. Ah Dios mio, ahora entiendo. El primer dia que llegué tuve una vision de ella en la que me instaba a abrir el cajón pero no pude. Después llegaste tú y ya no volvi a acordarme hasta hoy.
Marco, si esto es verdad, podré dejar de trabajar...
- Claro Esme. Es lo que te decia yo. Llamaremos a un amigo mio abogado y él te lo preparará todo. Podrás vivir con los intereses que te dan esas acciones que tienes en bolsa. Eres rica Esme!!!
- Marco, nunca imaginé que la abuela tenia tanto dinero, y que lo tenia para mis hermanos y para mi. Que pena que ellos no están para poder disfrutarlo. Los echo tanto de menos...
- Lo sé Esme!... Te mereces todo lo que te está pasando. Es maravilloso. Ahora podremos vivir tranquilamente y disfrutar de nuestro bosque... de cuidar de nuestros lobos...
Esmeralda se abrazó a Marco y lloró de felicidad. Ya no tendria que ir a la ciudad... No volveria a trabajar más y disfrutaria de lo que verdad amaba... su bosque... sus lobos... su rio... y sobre todo de su amado Marco.
....................................................................................................................................................
Esmeralda y Marco llevaban más de un año juntos. Era el dia de su boda y se prometieron amor eterno. Ya estaban esperando su primera hija y estaban felices.
La casona de la abuela ya no era un lugar frio y abandonado. Ahora vivia una familia preciosa que esperaban tener muchos hijos y nietos.
No habia mayor felicidad para estos dos seres que habian nacido y crecido siempre juntos... dos almas gemelas que jamás se separarian...
FIN

jueves, 17 de diciembre de 2015

LUCES Y SOMBRAS


LUCES Y SOMBRAS

Momentos oscuros de sombras 
que me destrozan...
Son mis lágrimas...
a veces negras... de decepción...
de gran dolor
por los seres que yo amo
y me regalan ... dolor...
Momentos mágicos...
momentos blancos...
como mi blanca luna...
momentos de luces en el alma...
momentos de amor...
de sentirme querida...
amada...
valorada por quien amo inmensamente...
luz que brilla cuando él me besa...
me demuestra su amor...
envuelve mi cuerpo con sus brazos...
me ama...
me regala un placer inmenso...
que deseo que nunca termine...
Momentos de luz y de oscuridad...
asi es mi vida...
lágrimas negras de dolor...
lágrimas blancas de placer... de amor...

miércoles, 16 de diciembre de 2015

LA CASONA DE LA ABUELA


LA CASONA DE LA ABUELA

Llegan las Navidades y Esmeralda siente mucha morriña. Recuerda las Navidades cuando ella era pequeña con su abuelita y la gran familia que habia entonces. Luego, pasando el tiempo, la mayoria se fueron marchando a ese otro mundo... esa otra casa... la verdadera... la que nos espera a todos después de nuestro paso por la tierra.
Esmeralda está de vacaciones, y ha decidido marcharse al pueblo a la vieja casona de sus abuelos... aquella donde ella vivió los mejores años de su vida... su infancia, sobre todo en la compañia de su abuelita.
Ha hecho las maletas, ha cerrado su pequeño apartamento en la ciudad, y toma el coche rumbo al pueblo de su niñez... a esa casona donde pasó momentos maravillosos con su abuela.
Las tres horas de trayecto se la hicieron eternas, pero al final ha llegado a ese lugar mágico casi perdido en el bosque; una casona rodeada de hayas, robles y un monton de árboles, que ahora están todos sin hojas.
La entrada de la casa es un gran patio que ahora mismo está lleno de hojas... Esmeralda lo mira feliz. El suelo es un gran manto de hojas de colores ocres, amarillos y marrones.  A Esmeralda se la agolpan los recuerdos que pasó corriendo por ese patio y por el bosque maravilloso que rodea la casa...
No hay ni veinte metros hasta el rio... que entona su canción sin parar...
Esmeralda se sienta en una gran piedra que siempre sirvió de asiento para contemplar el agua clara que no deja de correr, en un largo camino hacia el inmenso mar.
Esmeralda imagina ese trayecto hacia el mar como algo maravilloso... lugares de ensueño... montes... prados... pequeños pueblos etc... El rio tiene suerte de poder contemplar tanta belleza en su camino...
Son las tres de la tarde y Esmeralda aún no ha entrado en la casa...
Decide entrar al fin. Saca sus llaves del bolso, toma la maleta y se dirige hacia la puerta..
Es una gran puerta antigua, y las llaves son enormes. Ella nunca quiso cambiar la puerta ni la cerradura, porque sabe que esa puerta centenaria tiene mucho misterio y muchos secretos guardados dentro de si, y Esmeralda adora todo aquello que sea antiguo y rústico.
Abre la puerta y en la entrada un gran banco de madera antiguo y una gran mesa de madera de roble...
¡Que recuerdos la vienen a la memoria!... Alli, sentada, a las horas de comer con la gran puerta abierta, en verano, desayunando, comiendo, cenando a la luz de las estrellas, al calor del sol, con su amada abuelita... 
Esmeralda cierra la puerta a sus espaldas, y se introduce dentro de la casa.
Es una casona del siglo XVIII, y con muy poca restauración... Solamente los tejados, las ventanas, los balcones están restaurados.. Lo demás, muebles... cuadros... etc, todo se conserva casi igual que hace decenas de años...
Hace muchisimo frio, con lo cual, Esmeralda se dirige al desván para poder encender la electricidad..  
Inmediatamente enciende la calefacción de toda la casa. Necesita calentarla entera porque tiene muchisimas cosas que hacer en la casa...
¡Tiene tantas cosas que rememorar!
Sabe que pasará sola las Navidades, pero no la importa. La gusta la soledad. Además se ha traido comida para pasar tres semanas intensas en la casa... Antes de partir para el pueblo, fué al hipermercado y compró fruta, verduras, leche, carne y pescado... También se compró varias tabletas de turrón de chocolate... El chocolate es su perdición y no está dispuesta a pasar sin ello ni un dia. No la importa si engorda o no. Ella es feliz con su cuerpo... No es una modelo pero tampoco está demasiado gorda... Su cara no es bella pero tampoco es fea... Ella se siente del montón, y sabe que si algún dia encuentra a alguien que la ame, la amará como ella es... No la preocupa su fisico para nada...
Esmeralda sube a su antigua habitación y saca la ropa de las maletas y lo coloca todo en al gran armario del siglo XIX que tanto la gusta... Tiene un espejo enorme... Esmeralda se mira atentamente y ve como su triste rostro se ilumina por estar en ese lugar tan mágico para ella. La encantaria vivir aqui, pero el trabajo se lo impide... Pero ahora piensa que después de tanto tiempo sin ir a la gran casa de su abuela, es hora de regresar cada vez que tenga vacaciones... 
Si... está dispuesta a volver en Semana Santa... en verano... todo el verano... Será maravilloso estar todo el verano aqui, y poder cuidar del jardin y de disfrutar de horas y horas contemplando el rio...
Está decidida... A partir de ahora, no volverá a dejar sola la casa nunca más... Además ella siente que su abuela está aqui... en este lugar... y ella se siente segura sabiendo que no está sola... 
Esmeralda siente hambre, asique decide ponerse cómoda y se cambia de ropa. Se pone un pantalón pitillo y un jersey de lana gruesa, y decide bajar a la cocina a hacerse algo de comer...
Más tarde inspeccionará la casa...

jueves, 10 de diciembre de 2015

¿DONDE ESTARÁ MI MUSA?


¿DONDE ESTARÁ MI MUSA?

Buscando a mi musa entre los pétalos de una rosa, intentando escuchar sus susurros... No la encuentro... no siento su compañia...
Sus dulces palabras se quedaron en silencio... 
Se marchó sin decir adios... sin despedirse... No sé si regresará a mi mundo de fantasia... No sé si podré seguir escribiendo dulces poemas...
Ella no está... ni entre los pétalos de mi rosa favorita... ni bajo las flores de mis lavandas, donde siempre acompañaba a las dulces hadas...
Ella no está... no la encuentro en mi bosque... ni en mi arbol milenario... ni en la cascada de mis sueños rotos...
¿Adonde fué mi musa?...
No puedo saberlo.... 
Nuestra unión de pensamientos.... nuestras armas de amor... nuestros cantos a la tierra... al mar... a la playa y a mi marinero alado...
Ella desapareció...
No sé si se esconde entre las olas del mar... si está de fiesta con las dulces sirenas o en el castillo oculto de la reina de las hadas...
Solo sé que la necesito... que no sé vivir sin ella... que me hacen falta los susurros que le regala a mi alma... que me duele que se haya ido... sin decirme adonde va...
No sé que pasó por su alma para irse sin avisar...
Musa de ojos verdes claros... regresa a mi lado ya... Si estás escondida en las olas... llevame contigo allá... Si estás con las dulces hadas... con su reina en su castillo de magia.. o si a mi lado estás y juegas al escondite... por favor... regresa ya...
Vamonos juntas al bosque... a la playa... a nuestro mar... a los mundos paralelos donde vamos a volar... al mundo de nuestras almas... ese del que no queremos regresar... pero ven ya... por favor... no me dejes sola más...
Ven a contarme al oido dulces palabras de amor... relatos maravillosos y deseos de paz y amor... 
Te esperaré esta noche... soñando con esa paz que ambas tanto deseamos...
Vuelve conmigo... vuelve ya...
Te espero en mis sueños musa... sal de tu escondite ya... y de paso traeme una ola... una ola de nuestro mar...

sábado, 5 de diciembre de 2015

¿LLEGARÁ?

¿LLEGARÁ?

¿Llegará el dia 
en el que alguien 
abrirá las puertas de mi alma?..
¿Existirá ese angel especial
que iluminará mis noches oscuras?…
¿Llegaré a ver al fin 
la cara de la felicidad inmensa?…
¿Volveré a mi hogar mágico…
 aquel de donde salí un dia 
para vivir una experiencia 
en el planeta tierra?…
¿Llegará el dia que mi alma 
sea visible para mi eterno adorado?..
ese que llegará montado en un caballo blanco…
vestido con el calor del sol…
con la luz de la luna
Y la inmensidad del cielo estrellado…
¿Él será quien abrirá las puertas
de mi alma con dulces palabras
vestidas de poesia?..

martes, 1 de diciembre de 2015

CUANDO LLORAN LAS ALMAS

CUANDO LLORAN LAS ALMAS

Cuando duele el alma, la noche en mi mente 
es eterna....
Cuando llora el alma, el dolor disfruta 
de su victoria...
Las lágrimas del alma son sangre derramada
que no descansa...
El dolor la atraviesa cuán espada afilada
llena de odio y resentimiento...
Cuando llora el alma, el corazón se ahoga...
sus latidos sólo saben a muerte...
aunque el cuerpo no muere fisicamente...
porque aún sigue en pié...
Cuando el dolor del alma nos atenaza...
no existe la luz...
sólo existe la pena... sólo las lágrimas brotan sin descansar...
pero es la vida...
tanto dolor... tanta injusticia...
tanta falta de amor...
tantos seres llorando al mismo tiempo que yo...
Cuando nuestras almas lloran...
se unen clamando al universo...
Paz.. por favor... 
Amor... por favor...
No más guerras... no más dolor....

Archivo del blog